miércoles, 4 de noviembre de 2015

¿Qué hacer si te encuentras un oso?


Según señalan desde el Departamento de Agricultura, Ganadería y medio Ambiente, en condiciones normales, el oso pardo tiene miedo del hombre y lo evita, incluso cuando se producen encuentros fortuitos con senderistas y otros usuarios del monte. Por ello, recuerda que, en estos casos, el sentido común debe imperar. "Ante avistamientos o encuentros como los del pasado fin de semana, debe respetarse la tranquilidad del animal, evitando el acercamiento y la molestia intencionada", puntualizan.



Ante el posible avistamiento de un oso, las autoridades realizan una serie de recomendaciones:
     Asegurar que el oso pueda identificarnos, manifestando nuestra presencia y dejándonos ver y oír a distancia suficiente.
Movernos sin hacer aspavientos y sin brusquedad.
No cortarle el paso ni bloquear las posibles vías que pudiera utilizar en su huida.
Alejarse despacio del lugar y del itinerario que el oso podría tomar. 
En el caso de un encuentro con una osa y sus oseznos, no interponerse nunca entre la madre y sus crías, y mucho menos acercarse a tratar de contactar con el cachorro.




En otros paises del norte y este de Europa hay importantes poblaciones de oso pardo que, sin embargo, apenas interfieren con el hombre.  En norteamérica los encuentros con el oso negro (mas numeroso) y en menor grado con oso grisslie son más frecuentes, sobre todo en algunos parques nacionales. Las autoridades advierten y obligan al cumplimiento de estrictas normas para reducir el peligro que, no obstante, siempre existe y es asumido por la sociedad y los excursionistas

martes, 3 de noviembre de 2015

Educación y conciencia públia


-Impulsar con carácter general,la información abundante  y las actividades de educación ambiental y formación.

-Promover campañas educativas en colegios con especial atención  a la problemática de la extinción del oso pardo

-Fomentar la formación  y las campañas informativas  y reducir los conflictos entre los osos y los seres humanos

-Fomentar la formación del lo que se refiere  a la especie .






miércoles, 28 de octubre de 2015

Medidas




-Extremar la vigilancia  y reforzar los mecanismos para evitar las muertes directas o indirectamente causada por el hombre, con especial atención a los osos con crías y  a las zonas con mayor intensidad de furtivismo.




-Investigar y denunciar los casos de mortalidad no natural conocidos,





-Eliminar el trampeo ilegal con lazos y el uso de venenos  con una gestion  que favorezca la compatibilidad de poblaciones vialbles de animales salvajes con las instalaciones agropecuarias

-Compatibilizar la practica de la caza con la conservacion del oso 

-Identificar tramos de vías de comunicación especialmente peligroso para los osos

-Elaborar un protocolo de captura de ejemplares con fines de conservación



Amenazas





1. Fragmentación de la población de osos pardos cantábricos en dos subpoblaciones

 Los osos pardos cantábricos se encuentran separados en dos subpoblaciones diferentes y casi aisladas, tanto genética como demográficamente. Este problema es especialmente grave, ya que son poblaciones con una baja variabilidad genética y con un pequeño número de individuos en cada una de las subpoblaciones

2. Baja variabilidad genética

 La supervivencia a largo plazo de una población depende del mantenimiento de suficiente variabilidad genética como para asegurar la supervivencia individual y la adaptabilidad de la población.

3. Peligro de fragmentación de la subpoblación occidental

 Dentro del núcleo occidental existe un área, conocida como el Corredor de Leitariegos, en el que se produce un estrechamiento del área de distribución que, de incrementarse, amenaza con fragmentar la subpoblación occidental.

 4. Mortalidad por causas humanas

 A pesar de la disminución de la mortalidad directamente asociada al hombre en los últimos años, aún continúan registrándose muertes de oso provocadas por éste (fundamentalmente mediante venenos y disparos).

5. Pérdida de hábitat

La pérdida de hábitat que se produce por diferentes motivos –fundamentalmente por determinadas actividades económicas y cambios de uso del suelo




miércoles, 21 de octubre de 2015

Objetivos




La finalidad de esta estrategia es asegurar la viabilidad  a largo plazo de las poblaciones cantábricas del oso incrementando su numero poblacional y su distribución



-  Reducir el número de oso matados por personas

- Conservar y mejorar el hábitat

-Garantizar el apoyo público a la conservación del oso pardo


-Asegurar la conectividad entre poblaciones y núcleos de población


Principal problema de conservación de los osos cantábricos  es el escaso número de ejemplares y el hecho de  que la población este dividida  en dos núcleos  casi completamente desconectados  desde hace 50-100 años.



Localización


La población cantábrica de oso pardo se encuentra dividida en dos subpoblaciones separadas geográficamente, con características genéticas diferenciadas y con un incipiente y reducido intercambio demográfico y genético entre ambas.


La subpoblación occidental se extiende por unos 2.800 km2, desde los Ancares lucenses y leoneses hasta llegar casi a la zona central de la cordillera entre León y Asturias. Se estructura espacialmente en tres núcleos reproductores distintos: el más numeroso en los concejos asturianos de Cangas del Narcea, Degaña y zonas limítrofes de Ibias y en los municipios leoneses de Villablino, Palacios del Sil y Páramo del Sil; un segundo, que ocupa básicamente los concejos asturianos de Somiedo y Belmonte; y un tercer núcleo, también asturiano, asentado en Proaza y zonas limítrofes. En el año 2014 se estima que esta subpoblación está constituida por unos 200 osos.




 La subpoblación oriental ocupa unos 2.100 km2 por la Montaña palentina, entre las cabeceras de los ríos Carrión y Pisuerga, y la Montaña oriental leonesa, con presencia consolidada en los montes cántabros de Campoo de Suso y Liébana y presencia más ocasional en terrenos del oriente de Asturias. Esta subpoblación presenta un núcleo reproductor consolidado en la Montaña palentina y zonas limítrofes de Cantabria y otro núcleo en Riaño-Valdeón, que tras desaparecer a mediados de los años noventa ha vuelto a recuperarse, con reproducción intermitente, en la primera década de este siglo. En el año 2014 se estima que está constituida por unos 30 osos. 

Hábitat


Los osos pardos viven en áreas poco habitadas, tranquilas y con escasa presencia humana. Su hábitat ideal lo constituye, en el caso del oso cantábrico, un mosaico de bosque formado por hayedos, robledales y abedulares, praderías y pastizales, matorral de brezos y piornos, arandaneras y roquedos. Este medio se sitúa habitualmente entre los 1.100 y los 1.800 m. de altitud 

 



Los osos pardos necesitan amplias extensiones para vivir, pero la edad y el sexo condicionan el uso del hábitat y el tamaño del área de campeo, que en las hembras reproductoras suele ser de algunas decenas de kilómetros cuadrados, mientras que en los machos es varias veces más extensa, especialmente